Varillas bien alineadas, cliente satisfecho

Varillas bien alineadas, cliente satisfecho

Puede parecer un detalle menor, pero la alineación de las varillas influye directamente en la comodidad, la estabilidad y la percepción de calidad de unas gafas.
Una varilla mal ajustada no siempre se ve… pero sí se nota.

En este artículo explicamos cómo detectarlo, por qué sucede y cómo solucionarlo desde óptica.


¿Cómo se detecta una varilla desalineada?

La forma más sencilla de comprobarlo es colocar la gafa cerrada sobre una superficie plana:

  • Si una de las varillas no apoya bien, hay una descompensación.
  • Si al abrirlas y observar desde arriba, una apunta hacia fuera o hacia dentro, puede haber una torsión.
  • También lo notarás si la gafa queda más alta o más baja en un lado del rostro.

En la mayoría de los casos, no se trata de un defecto de fabricación, sino de un desajuste mínimo que ocurre durante el transporte, la manipulación o el montaje.


¿Qué efectos tiene sobre la experiencia del cliente?

Una gafa con las varillas mal alineadas puede:

  • Molestar detrás de una oreja.
  • Deslizarse hacia un lado con el uso.
  • Parecer torcida frente al espejo.
  • Perder estabilidad y requerir reajustes constantes.

No es algo que lleve a una devolución, pero sí puede generar quejas, incomodidad o una percepción negativa de la gafa, incluso si el resto del ajuste es correcto.


¿Cómo se corrige en óptica?

En monturas de acetato, como las de Bayron Bay, el ajuste es sencillo si se hace correctamente:

  1. Aplicar calor con una pistola de aire caliente o un horno para acetato.
  2. Corregir suavemente con torsión o presión, según el caso.
  3. Comprobar en plano o sobre el rostro, asegurando que la montura asienta de forma equilibrada.

Este tipo de ajuste es rápido y no compromete la estructura si se realiza con técnica profesional.


Consejo final: revisa antes de entregar

Cuando entregues una gafa, dedica unos segundos a revisarla con el cliente delante.
Una pequeña corrección puede marcar la diferencia entre una experiencia buena y una excelente.
Y, sobre todo, transmite confianza y profesionalidad desde el primer momento.

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